En ocasiones, los Ferrari pueden ser problemáticos, al menos eso asegura una publicación respecto de un muy conocido modelo para ejecutivos que pasa más tiempo en el taller que en la calle. Así que no nos sorprendió demasiado que, tras una mañana perfecta de pruebas en pista, el refinado techo retráctil de fibra de carbono y cristal electrocrómico del Ferrari Superamerica 2005 se negara a funcionar ante los cientos de periodistas reunidos en Los Angeles para la presentación "no-oficial" del nuevo deportivo de la marca del caballito rampante. Por suerte, los ejecutivos de Ferrari se tomaron el traspié con mucho sentido del humor y la gente de prensa aprovechó para disfrutar de un buen vino italiano, con lo cual pronto se olvidó todo el asunto.
Los Ferrari de edición limitada no son nada nuevo y, con la creciente indiferencia hacia el Maranello 575M, mientras la clientela fiel espera el lanzamiento del Imola 600, su próximo reemplazante, el fabricante italiano de superdeportivos decidió desarrollar el Superamerica tratando de despertar un poco de interés en el modelo saliente.
Diseñado por Pininfarina y equipado con un exclusivo techo convertible con cubierta de cristal electrocrómico tipo targa creado por Leonardo Fioravanti, el Superamerica 2005 permite al conductor regular la cantidad de luz que ingresa al habitáculo seleccionando entre cinco niveles diferentes de tonalidad del techo. Para disfrutar del aire libre, el panel de techo se pliega hacia atrás, gira y queda guardado sobre la bandeja trasera en sólo 10 segundos (cuando funciona). Ferrari bautizó al techo Revochromic, un nombre que a nosotros nos recuerda a gafas de sol espejadas.