Combustible caro.
Cielos sucios, caños de escape apestosos, polución sonora. Es cierto, los norteamericanos amamos a nuestros autos, pero no nos enloquece tanto lo que cuesta ponerlos en funcionamiento y los resultados de ello. A pesar de la disponibilidad de los sistemas de transporte colectivo y los carriles de transporte compartido, la gran mayoría preferimos viajar de casa al trabajo y viceversa solos. Si ese es el caso, ¿cómo podrían resolverse cuestiones tales como aumentar el rendimiento de combustible y disminuir los contaminantes? Hasta hoy, la mejor solución son los vehículos híbridos, que consiguen ahorros considerables en la estación de servicio y emisiones más limpias con poco sacrificio.
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