Es gracioso: siempre nos burlamos de ciertas cosas hasta que las necesitamos, como los impermeables color amarillo brillante con capuchas de cordones. Nunca te sorprendería el agua con uno puesto, incluso cuando Juan Meteorólogo prácticamente garantiza lloviznas por la tarde. Pero, cuando esas gotas comienzan a caer, sí que serás el primero en buscar uno en el armario. Para que sean más agradables, ahora vienen en una variedad de colores desde tenues a vibrantes, se adaptan a varias contexturas corporales y perspectivas de estilo y cuentan con etiquetas deportivas de marcas como Nike y Columbia. Pero la realidad sigue siendo la misma: son impermeables y sólo se los valora ocasionalmente en las afueras del lluvioso Seattle. No precisamente por coincidencia, los días de lluvia marcan un pico de respeto para la modesta minivan, el vehículo que ayuda a traer las compras de Mamá y que Papá se niega manejar y en el que los chicos no quieren que nadie los vea. Pero, en un día terriblemente lluvioso y frío, esas tres filas de asientos secos y cómodos se vuelven codiciadas repentinamente. Especialmente si hay una buena película en el sistema de entretenimiento trasero con DVD. Malditos amigos del mal tiempo. Puedes contarlos entre los amigos que te dicen: “Necesito algo que me ayude a llevar a casa todas esa porquerías de Home Depot” y los: “¡Vamos a Las Vegas! Pero en mi Miata no entramos los seis”.
Evidentemente, la minivan es tremendamente útil y, a lo largo de su historia de veintitantos años, se han logrado importantes avances. La minivan de hoy puede estar equipada con un poderoso motor V6, tracción delantera o en las cuatro ruedas, puertas corredizas dobles que se pueden abrir y cerrar sólo presionando un botón, asientos de segunda y tercera fila que pueden ocultarse en el piso, un nivel de lujo comparable con un Lexus, capacidades respetables de remolque y carga y excepcionales calificaciones de seguridad fortalecidas por innumerables bolsas de aire. Es verdad, el estilo sigue careciendo ampliamente de brillo pero, en términos de practicidad y versatilidad, la minivan es el monarca absoluto; y, entre los mejores exponentes del segmento se encuentra el Kia Sedona, un modelo bien respaldado que se ha renovado para el año 2006. Admirable: así podría describirse al Kia Sedona anterior, con sus cinco estrellas en pruebas de impactos y un bajo precio inicial. Pero, con unas 4,800 libras de peso, era como un cerdo de matanza que obligaba a trabajar arduamente al motor V6 de 3.5 litros y 196 caballos. Para 2006, el Sedona para siete pasajeros ha perdido unas 400 libras e incrementado la potencia con unos 12 caballos. El motor V6 de 3.5 litros ha sido reemplazado por un V6 de bloque de aluminio, 3.8 litros y 24 válvulas con árbol de levas superiores dobles que generan 244 caballos a 6,000 rpm y 253 lb.-pie de torsión a 3,500 rpm. Una transmisión automática de cinco velocidades con modo manual transfiere la potencia a las ruedas delanteras; y la configuración de frenos de disco delanteros y de tambor traseros dio paso a un sistema de frenos de disco antibloqueo en las cuatro ruedas que trabaja en conjunto con los sistemas de distribución de fuerza de frenado y de asistencia electrónica de frenado. Los sistemas estándar de control de estabilidad y tracción trabajan junto a una dirección de piñón y cremallera para mantener el control en el camino, un esfuerzo respaldado por barras estabilizadoras y por la suspensión delantera de tirante MacPherson y el sistema “multi-link” trasero. La capacidad de remolque de 3,500 libras y la excelente calificación en las pruebas de impacto se mantienen del modelo 2005 si bien el 2006 Sedona posee más capacidad de carga y de pasajeros.
Los compradores familiarizados con la minivan de Kia reconocerán las terminaciones LX y EX disponibles para 2006. El LX base, con un precio inicial de “23,665 incluido un cargo por envío a concesionario de $670, se entrega con ruedas estándar de acero de 16 pulgadas y neumáticos 225/70, puertas corredizas dobles, controles de temperatura traseros, reproductor de CD, volante inclinable con control de velocidad crucero, 13 portavasos y seis bolsas de aire: dos delanteras, dos delanteras laterales y dos laterales de cortina. Si eso te parece poco, no te preocupes: hay más. Por ejemplo, asiento del conductor con apoyo lumbar y ajuste de altura manual, segunda fila desmontable de asientos tipo butaca corredizos, reclinables y plegables, tercera fila de asientos tipo banco dividido que se pliega dentro de la amplia área de carga con sólo jalar de una correa, sistema de entrada sin llave y sistemas de control de estabilidad y tracción. Todo eso más la garantía de tren de fuerza por 10 años o 100,000 millas de Kia y cobertura básica por 5 años o 60,000 millas. Por un mínimo adicional, se puede equipar al 2006 Kia Sedona LX con portaequipajes en el techo, gancho de remolque y un sistema de entretenimiento trasero con DVD. Aun así, incluso con ese equipamiento, es posible que algunas personas deseen el modelo EX de $26,625 con sus ruedas estándar de aleación de 17 pulgadas, detalles exteriores en cromo, faros antiniebla, portaequipajes en el techo, espejos retrovisores calefaccionados, reproductor de MP3, volante de cuero y detalle de perilla de cambios, asientos delanteros eléctricos, terminación en madera y red para el área de carga trasera. Si se ansía el Sedona más equipado, al EX se le pueden agregar puertas corredizas eléctricas y una puerta trasera eléctrica, asientos de cuero, pedales eléctricos, techo corredizo eléctrico, sistema de asistencia de estacionamiento trasero y un sistema de sonido envolvente Infinity de 605 vatios, entre otros detalles. Con un precio de $24,865, nuestro 2006 Kia Sedona LX llegó a los concesionarios salvo por el sistema de entretenimiento trasero de $1,200. La van demostró ser un vehículo de apoyo invalorable durante una comparación de compactos deportivos realizada en la pista Willow Springs al transportar a nuestros editores, equipo de cámaras y todos sus elementos personales bajo el abrasante sol del desierto. El resto del tiempo que el Sedona pasó con nosotros lo utilizamos para ir diariamente al trabajo y como transporte para la salida de fin de semana de una familia en crecimiento hacia Palm Springs.
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