Las carreteras son exigentes para el vehículo. El calor, el polvo y el tráfico que obliga a detenerse y arrancar constantemente harán sufrir al auto y a nuestra paciencia, tanto en verano como en invierno, y uno podría estar expuesto a una avería en cualquier momento. Sin embargo, a través del mantenimiento preventivo se pueden reducir las probabilidades de una falla mecánica. El vehículo durará más tiempo en buenas condiciones y mejorará su valor de reventa.
Presentamos a continuación algunos consejos para mantener el auto en forma. Algunos pueden ser puestos en práctica por uno mismo, pero otros requieren la experiencia de un técnico mecánico.
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