NORTH HOLLYWOOD, Calif. – Estos días, cada entidad desde la Cruz Roja hasta Sagrada Cruz dependen de algún tipo de publicidad para incrementar sus ventas, matrículas o inclusive hasta donaciones de sangre. El mercadeo cubre casi todas las áreas de la vida cotidiana, haciendo difícil la distinción entre lo que es considerado como novedad o “hype” y realidad. Por ejemplo, las impresiones de otras personas versus la nuestra.
Tal fue el caso que durante una última visita al centro de diseño de la GM en el sur de California la semana pasada, un paseo que en parte era para llevar a cabo una prueba de conducción del 2007 Pontiac G6 Convertible. Antes de salir, habíamos oído de la devoción de GM a Pontiac, una nueva extensión de marca creada con la mira en tener un número mayor de concesionarios Pontiac, Buick, y GMC que coexistan ofreciendo vehículos de “rendimiento seductivo”, entre estos, el G6 cupé, sedán, y ahora el nuevo modelo convertible.
Esta es la parte de la novedad. La parte de la realidad es que el Pontiac G6, mientras que es un buen vehículo en muchos aspectos no es un carro rendidor. Al menos no en términos del tren motriz o de de como se comporta al conducirlo.
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